Arqueoturismo en Karnak

Julio 2.008

Templo de Karnak

Se trata del recinto religioso más extenso de toda la historia de la humanidad ya que mide 1500m x 800m. En el momento en el que Tebas se convierte en capital del país y su dios local Amón pasa a ser el más importante del panteón egipcio los diversos faraones quisieron dejar huella realizando construcciones durante más de mil años, de hecho, es un recinto inacabado, ya que nunca se dejó de construir en él.

El recinto de Karnak está formado por numerosos templos como el de Amón, el más grande de todos y el dios tebano por excelencia y otros como el templo de Ptah, Jonsu, Opet, el recinto de Montu, el de Mut y otros.

Principalmente se visita el templo de Amón dentro del recinto de Karnak. Para acceder a él se recorre una avenida de esfinges con cabeza de carnero que representan al dios Amón y se llega al enorme primer pilono que da acceso al primer patio.

En este primer patio se encuentran numerosas construcciones como el templo de Seti II que guardaba las barcas sagradas de los dioses de la triada tebana Amón, Jonsu y Mut, el templo de Ramsés III, el kiosco de Taharqa en medio del patio del que solo quedan las bases de las columnas que lo sustentaba.

Traspasar el segundo pilono, bastante deteriorado, supone entrar en la más impresionante, por tamaño, sala hipóstila de todo Egipto. Entramos entre las altísimas columnas de Amenofis III, que están acompañadas por detrás de las columnas de Ramsés II, más pequeñas pero muy numerosas. El conjunto es, en verdad, impresionante.

Es inútil realizar una descripción detallada de este templo a partir de este punto, ya que la importancia que alcanzó hizo que su complejidad estructural creciese exponencialmente con numerosas y grandes capillas, estatuas, pasillos y otras dependencias.

El templo de Amón contuvo varios enormes obeliscos de los que sólo quedan el de la reina Hatshepsut y el de su sucesor Tutmosis III. Cabe destacar que también se hizo notar la labor destructora de esté último faraón con respecto al legado de su antecesora, ya que aún quedan restos del edificio que construyó alrededor de su obelisco con el objeto de ocultarlo.

Después de traspasar varios pilonos de los que no queda mucho y numerosas dependencias llegamos al santuario, en el que se encuentra el altar sobre el que se depositaba la barca sagrada del dios que no debí tocar en ningún momento el suelo.

Por último, y no porque no haya muchísimos más, sino porque en algún momento debo finalizar quiero destacar que aún permanece el lago sagrado del recinto de Karnak, en el que los sacerdotes se purificaban antes de realizar las ceremonias.



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