Arqueoturismo en Baena

Febrero 2.018

Parque arqueológico de Torreparedones

Debido a las características del emplazamiento, el lugar estuvo ocupado desde el Neolítico hasta la Edad Media. En la Edad del Hierro, en el siglo VI a.C. el asentamiento se transformó en un oppidum. De esta época ha quedado un santuario dedicado a la diosa Caelestis que fue utilizado entre los siglos III a.C. y el II d.C., en el que se han encontrado numerosos exvotos y que ha sido muy reconstruido.

Fue en época romana cuando la ciudad alcanzó su apogeo alcanzando algo más de diez hectáreas de extensión. A pesar de los importantes restos que se pueden apreciar no conocemos el nombre del asentamiento en ninguna de sus épocas. En particular, en época romana, los autores apuntan dos posibilidades. Por un lado se cree que es la ciudad de Bursavo, a la que llegó una embajada de Julio César para pedir su apoyo en su lucha contra los herederos de Pompeyo. Por otro algunos autores apuntan que es la ciudad de Ituci Virtus Iulia citada por Plinio.

De esta época quedan elocuentes e importantes restos. Se conserva en muy buen estado el foro construido en época de Augusto. Se pueden apreciar muchos de sus elementos, la basílica, el templo de los dioses capitolinos, la curia y, excepcionalmente se han encontrado restos elocuentes de algunas estaturas, entre ellas una del emperador Claudio. Además cabe destacar la presencia en el suelo del foro de una inscripción realizada con "litterae aurae", letras de bronce bañadas en oro rememorando al autor de uno de los grandes evergetas de la ciudad Marco Julio Marcelo, hijo de Marco, de la tribu Galeriade Augusto. Este donante hizo una importante reforma en el foro en época de Tiberio.

Otros restos romanos destacables son un pequeño edificio termal adosado al foro, un macellum, otro edificio termal de mayores dimensioes y la apuerta oriental que era uno de los accesos a la ciudad.

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