Arqueoturismo en Calatayud

Mayo de 2.009

Ciudad romana de Augusta Bilbilis.

Se trata de una ciudad romana sorprendente por su emplazamiento, sobre todo teniendo en cuenta la amplia vega que tiene a sus pies lo que hubiera facilitado su construcción. Originalmente el lugar estuvo ocupado por una tribu perteneciente a los lusones, que ocupaba el cerro Bámbola y el de San Paterno. La población cedió al empuje de las legiones romanas y más adelante al proceso de romanización de las tribus hispánicas.

La ciudad romana de Augusta Bilbilis que consiguió el rango de municipio en el siglo I d.C. se construyó en el mismo emplazamiento en las laderas de los dos cerros por lo que su urbanismo se aleja totalmente de lo que estamos acostumbrados con respecto a una ciudad romana típica, ya que tuvieron que aprovechar la orografía del terreno que tuvieron que aterrazar.

La visita al yacimiento es muy interesante, ya que podemos apreciar además de los típicos edificios públicos construídos a partir del reinado de Augusto y algunas villas, la intrincada red de distribución de agua basada en cisternas de las que quedan elocuentes restos, incluso una de ellas se utiliza actualmente como ermita de San Paterno, además de amplias canalizaciones subterráneas que también se pueden apreciar.

Se estima que la población que albergó la ciudad debió estar en torno a las tres mil almas, por lo que claramente algunas de sus infraestructuras y edificios públicos están sobredimensionados, como el espectacular e imponente foro, levantado literalmente sobre el terreno, como el teatro construído aprovechando la ladera de la montaña que podía albergar alrededor de cuatro mil personas.

Como he dicho se pueden apreciar un espectacular foro con sus tabernae, el templo dedicado a los dioses capitolinos y una gran cisterna que también se utilizó como sustento de uno de los lados del foro, el teatro del que se conservan la escena y las cáveas así como algunos deambulatoria. También podemos ver varias villas como la del nínfeo por una fuente monumental que daba al teatro, la de la fortuna por un larario en el que se encontraba la representación de esta diosa, entre otras.

Podemos ver un completo recinto termal con sus estancias típicas, el apodyterium, el frigidarium, el tepidarium, el caldarium, el praefurnium, las cisternas y otras dependencias.

Como casi todas las ciudades romanas su declive comenzó en el Bajo Imperio Romano, a partir del siglo III de nuestra era. Más adelante, a partir de la dominación árabe, el lugar fue intesamente expoliado para la construcción de los edificios de las poblaciones aledañas, sobre todo de Calatayud.

El yacimiento estaba en pleno proceso de excavación en el momento de la visita por lo que hay que ser muy cuidadoso en la realización de la misma.



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