Arqueoturismo en el Castro de La Mesa de Miranda

Mayo de 2.009

Castro vetón de La Mesa de Miranda.

En las cercanías de la localidad de Chamartín de la Sierra a unos cuatro kilómetros. Está indicado.

El castro vetón ocupa una extensión de, aproximadamente 30 hectáreas, y se encuentra dividido en tres recintos amurallados. El lugar en el que se emplaza ocupa una posición fácilmente defendible en una estructura geológica conocida como mesa entre dos arroyos que hace que sea fácilmente defendible en tres de sus cuatro costados. Estuvo ocupado entre los siglos V y II a.C. como atestiguan los restos materiales obtenidos en la excavación del asentamiento como en la de su enorme necrópolis.

El poblado estuvo formado por tres recintos, cada uno de ellos amurallado. Los dos primeros recintos comparten las características de otros similares en otros castros vetones de la zona como el de las Cogotas. Un primer recinto que estuvo ocupado por la población con sus casas y edificios públicos. Un segundo de uso eminentemente ganadero y para los alfares. Fuera de este recinto, como era costumbre en estos pueblos, se extendía siguiendo el camino de acceso la necrópolis vetona. Una ampliación exterior del castro provocó la creación de un tercer recinto amurallado ante la presión de los romanos que contuvo alguna de las tumbas de la necrópolis.

Como en otras muchas excavaciones de este tipo de asentamientos el esfuerzo se ha centrado primordialmente en la restauración de las impresionantes murallas y en el estudio de la necrópolis asociada al castro. Se han realizado escasas excavaciones en el interior del primer recinto para sacar a la luz la estructura de las casas que habitaban los vetones.

Con respecto a los recintos amurallados se conservan en buen estado, después de los trabajos de restauración, numerosos lienzos así como varias puertas de acceso a los diferentes recintos. Estas puertas estaban reforzadas con torreones y bastiones para su defensa. Una de ellas, hacia el final de la ocupación del castro fue tapiada para reforzar la defensa del mismo. También están presentes algunas zonas con campos de piedras hincadas para dificultar el acercamiento a las murallas de unidades de infantería y de caballería.

Con respecto a la necrópolis, se ha excavado en su totalidad encontrando 2230 tumbas de incineración, distribuídas en seis grupos, cada uno de ellos marcado por un túmulo. El último de ellos quedó intramuros después de la construcción del tercer recinto amurallado para defender el costado este del castro. Posiblemente los diferentes grupos de tumbas correspondían a diferentes grupos familiares, aunque este aspecto aún queda por confirmar. Se ha descubierto que las piedras que servían para marcar cada una de las seis zonas del castro presentan una alineación similar a la de las estrellas de la constelación de Orión.