Arqueoturismo en la villa romana de Pedrosa de la Vega

Mayo de 1.993 y Octubre de 2.012

Villa romana de Pedrosa de la Vega.

Al N. de Palencia. Tomar la N 611 hasta Osorno y desviarse a la izquierda hasta Carrión de los Condes. Tomar el desvío a la derecha a Saldaña. La localidad y la villa están indicadas.

En la zona conocida como La Olmeda en el alto imperio romano ya existía un establecimiento dedicado a la explotación agrícola y ganadera datado entre finales del siglo I y comienzos del siglo II. Este asentamiento se situaba a unos 200 metros de lo que hoy podemos apreciar como una enorme y suntuosa villa romana bajoimperial, datada en el siglo IV. Además de la pars urbana de la villa totalmente exacavada, se ha encontrado también la pars rustica asociada y hasta cuatro cementerios.

Éste ha sido un yacimiento muy cuidado desde su descubrimiento en 1.968. Lo que podemos apreciar es una villa romana de más de 4.000 metros cuadrados con más de 30 habitaciones muchas de ellas pavimentadas con mosaicos muy bien conservados, alguno de ellos de una calidad comparable a los mejores del imperio romano. El aspecto exterior de la villa debía ser impresionante con sus cuatro torres construídas en cada una de sus esquinas. El diseño del edificio se adapta a la perfección a los cánones de construcción de este tipo de villas. Un enorme patio central rodeado de un amplio peristilo al que se abrían las diferentes dependencias de la casa. En dos de sus lados el edificio tenía sus habitaciones distribuidas en dos alturas y, adosado al mismo hay un enorme edificio termal de unos 900 metros cuadrados y unas 16 dependencias.

El acceso a la villa se hacía por su lado sur, en la fachada flanqueada por dos torres de base octogonal. Desde el vestíbulo, ya pavimentado con mosaico, se accede al peristilo al que se abren las diferentes dependencias de la villa. Entre ellas cabe destacar una con suelo de opus signinum y cuatro orificios que eran utilizados para recoger vertidos líquidos, varios cubiculum con ricos mosaicos, cuatro habitaciones con ábsides cuadrados dos y semicirculares otras dos que podrían ser triclinium.

Pero de entre todas ellas cabe destacar el oecus. El oecus es la dependencia que utilizaba el dominus de la casa como muestra de su riqueza. El oecus de la villa romana de la Olmeda está pavimentado con un mosaico que constituye uno de los mejores exponentes del arte musivario romano. Rodeados por una ancha cenefa de diversos motivos se encuentran dos escenas maravillosamente representadas. Una de ellas es una escena de caza, presente también en muchas villas romanas en la que se encuentran representados animales de otros continentes como el africano y la principal que representa el momento en el que Ulises identifica entre las mujeres del rey Lycomedes a Aquiles que se hallaba oculto entre ellas ya que el oráculo predijo su muerte en caso de que fuese a la guerra de Troya. Es impresionante apreciar la riqueza de tonos, el uso de transparencias, la aparente representación casi en tres dimensiones gracias a la utilización de teselas de tamaño ínfimo de hasta 2 milímetros.

Con respecto a la última visita tengo que destacar la presencia del edificio termal asociado a la villa. Otra muestra excelente del poderío económico que representaba el dominus de la casa. A las termas se accedía por un pasillo que las dividía en dos zonas: una al norte que contiene las dependencias propiamente termales y otro al sur con una enorme habitación de planta circular de unos 170 metros cuadrados.