Arqueoturismo en el Monte de Valonsadero

Agosto de 2.013

Pinturas rupestres de la Edad del Bronce.

Al NO de Soria por la N 234 desde Soria dirección Burgos. El desvío está indicado.

Durante el Calcolítico y la Edad del Bronce las climatológicamente muy duras tierras sorianas en épocas de bonanza eran utilizadas por pueblos transhumantes que utilizaban las inmediaciones del Monte Valonsadero para pasar por allí con su ganado. Debido al carácter itinerante de estos pueblos no se ha encontrado demasiado material en la zona, así como tampoco emplazamientos en los que se hubieran establecido.

La presencia de numerosas masas rocosas favoreció que estos pueblos representaran en la piedra numerosas escenas de su vida habitual. Son más de quinientas las representaciones encontradas, la mayor parte de ellas realizadas en abrigos orientados hacia el Norte que favorecían la conservación de las pinturas.

La realización de las pinturas acaeció como ya he comentado en un período prolongado de tiempo entre el 3.000 y el 1.200 a.C., lo que ha producido que haya numerosas representaciones de todo tipo, desde abstractas de significado desconocido hasta muy naturalistas en las que el artista representaba escenas cotidianas en la vida de aquellas gentes.

Cabe destacar la presencia de numerosas escenas muy explícitas en las que se representan rebaños de ganado, recolección de frutos, de caza y numerosos espacios donde la figura del hombre es la principal. Para su ejecución utilizaron pigmentos naturales de tonos ocres extraídos de la roca mezclados con grasa animal. Las representaciones son de tipo esquemático realizadas con los dedos, aunque para trazos más finos utilizaron diferentes de herramientas.

Estas representaciones fueron descubiertas en la década de los cincuenta del pasado siglo y, aunque algunas han llegado en no muy buen estado, otras son realmente espectaculares, por lo que su visita merece realmente la pena. En la zona también se conservan algunas representaciones pertenecientes a la primera Edad del Hierro.

Se ha acondicionado un recorrido en el que se pueden visitar e interpretar correctamente las pinturas representadas a través de paneles alrededor de una decena de abrigos.