Arqueoturismo en Mérida

Varias visitas

Numerosos restos de diversas civilizaciones históricas: romanos, visigodos, árabes.

La comarca de Mérida tiene señales de ocupación que llegan hasta el Paleolítico Inferior. Del Neolítico data un poblado encontrado en la Avda. Juan Carlos I.

Hay varios vestigios de poblados por la zona así como manifestaciones rupestres. Es de destacar en las proximidades de la ciudad el dolmen de Lácara en la localidad de Aljucén.

Se han encontrado vestigios del Bronce y del Hierro. Sin embargo, fue hacia el año 25 a. de C. cuando tuvo lugar la fundación de la ciudad Emérita Augusta para los veteranos de las guerras contra los cántabros y los astures.

La ciudad ocupaba un lugar estratégico justo a la orilla del río Anas, y controlaba el único punto en muchos kilómetros donde éste era vadeable. Rápidamente se construyó un puente de 792m., con algunos arcos reconstruidos en el año 686 por los visigodos como consecuencia de una avenida. Fue fundada en época de Augusto con el objetivo de que sirviera de retiro para los veteranos de las legiones.

En el año 69 d.C. llegó a la localidad un número considerable de colonizadores de origen itálico lo que contribuyó al florecimiento de la ciudad llegando a ser capital de la provincia de Lusitania. Es en esta época cuando se acometieron las mayores obras públicas de la ciudad con la construcción del teatro, el anfiteatro y el circo de los que quedan importantísimos restos.

La ciudad fue centro neurálgico en la red de comunicaciones y en las tareas administrativas siendo uno de los extremos de la Vía de la Plata que la comunicaba con la ciudad de Astúrica Augusta favoreciendo la llegada del oro de las Médulas y otros yacimientos de minerales del noroeste peninsular.

Entre el 409 y el 469 la ciudad pasó de unas manos a otras hasta que fue ocupada por los visigodos. Durante el período visigodo la ciudad continuó prosperando, incluso llegó a ser capital de su reino en el siglo VI. La importancia de la ciudad se vio mermada por la llegada en el año 713 de los los ejércitos musulmanes. En el año 1.230 la ciudad fue conquistada por los cristianos en el reinado de Alfonso IX de León.

En las proximidades se encuentran más restos romanos como los embalses de Proserpina y Cornalvo. En el primero de ellos se conserva un dique romano que presenta posibles restos de asientos para espectadores de deportes acuáticos.

La visita a la ciudad y su entorno es espectacular, lleva varios días si se hace con tranquilidad y se trata realmente de una visita imprescindible.

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