Aunque no está aceptado unánimemente la palabra méxico tiene origen nahuati que significa "el ombligo de la luna". Es posible que los primeros restos humanos tengan una antigüedad de unos 33.000 años. Una vez superada la fase lítica, las tierras mejicanas estuvieron pobladas por una muy variada presencia de sociedades humanas. Por la presencia de ciertas características unificadoras México estuvo dividida en tres áreas culturales diferenciadas con sus propios rasgos culturales, en el norte tendríamos Aridoamérica, en el centro y parte del sur estaría Mesoamérica y al sur tendríamos Oasisamérica

Por los yacimientos que he visitado Chichén Itzá , Tulum y Ek-Balam en esta breve exposición me centraré en Mesoamérica. Las culturas de esta zona tenían en común entre otros rasgos la agricultura basada en el maíz, el tipo de edicios construídos, la noción de estado, los sacrificios humanos etc.


La aparición de la cerámica inicia el período Preclásico desde 2.500 a.C. hasta 200 d.C, en el que destacó la cultura olmeca con la utilización de escritura y de calendarios. Hacia finales de este período la civilización olmeca declinó dando comienzo al período Clásico hasta el 900 d.C. De esta época data la gran ciudad de Teotihuacán que marcó una gran influencia cultural y económica de toda la zona. El declive de esta ciudad comenzó en 600 d.C. propiciando el apogeo de las culturas maya y zapoteca.

Ambas culturas mantuvieron relaciones comerciales con Teotihuacán y, aunque el declive de ésta última, permitió que las culturas maya y zapoteca tuvieran un primer apogeo, al final, la desaparición de Teotihuacán favoreció el declive de estas culturas hacia el siglo IX, iniciando un período de gran inestabilidad en la zona.

A partir del 900 a.C. hasta la conquista española tenemos el período postclásico, un período marcado por una prevalencia del carácter militarista de estas sociedades sobre el religioso. En este período como en otros hubo movimientos migratorios importantes, entre ellos la llegada de los toltecas a la zona de Yucatán, en particular a la ciudad de Chichén Itzá lo que propició el inicio del período militarista de la misma.

La historia de México al final de este período es muy convulsa ocurriendo una rápida sucesión de ciudades y/o pueblos que conocieron momentos de esplendor y de dominio sobre las culturas y/o ciudades vecinas. La situación que se encontraron los españoles en el siglo XVI, con sociedades en declive, desarticuladas y beligerantes entre sí favoreció su conquista.