Arqueoturismo en Conímbriga

Agosto 1.993

Ciudad romana.

Los primeros habitantes del lugar que ocupan los restos de la ciudad romana llegaron a estas tierras en la Edad del Hierro, aprovechando las ventajas estratégicas naturales que el emplazamiento poseía.

Los romanos llegaron a finales del siglo II a.C. y la ciudad prosperó rápidamente debido a su buena situación en la calzada que unía Olisipo con Bracara Augusta.

Los turbulentos años del Bajo Imperio romano propiciaron la fortificación de la ciudad con una muralla. Para aprovechar las defensas naturales del emplazamiento, se redujo el núcleo habitable de la población propiciando que algunas de las mansiones de la ciudad quedasen extramuros.

A pesar de todos los esfuerzos defensivos la ciudad no resistió el empuje de los suevos en el año 464. En esta incursión sabemos que capturaron a parte de la familia del noble Cantaber. Cuatro años después arrasaron la ciudad y asesinaron a casi toda la población.

A partir de este momento la población fue abandonando gradualmente el asentamiento.

El yacimiento es enorme y muy interesante quedando gran parte de él por excavar todavía. De él cabe destacar varios aspectos notables.

- Varias villas con las dependencias características de estas construcciones: perístilo, impluvium, letrinas, triclinium, habitaciones, termas privadas, hipocastos. Cabe destacar entre ellas la suntuosa villa de Cantaber, la de los juegos de agua (con el impluvium restaurado), la de la esvástica, la de los esqueletos. En todas ellas quedan excelentes muestras musivarias.

- Edificios termales públicos en los que se pueden apreciar el frigidarium, la natatio, el tepidarium y el caldarium.

- La muralla.

El excelente yacimiento se complementa con un interesante museo in situ.

Pulsa cualquier imagen para acceder a la galería fotográfica.